chuletas de ternera

Una receta sencilla con chuletas de ternera

La ternera es una carne roja muy sana. De hecho, los especialistas en nutrición la recomiendan en todos los regímenes de adelgazamiento, aunque he de reconocer que el sabor es un poco soso, sobre todo en algunos cortes.

Por eso, hoy os voy a enseñar a preparar unas chuletas de ternera muy sabrosas, saludables y sencillas.

Preparamos las chuletas

Este plato se puede hacer para una o varias personas, añadiendo una chuleta de ternera. En nuestro caso, la chuleta va a tener hueso, puesto que así estará más sabrosa y será más fácil de manipular.

La preparación de las chuletas, o de la chuleta si vives solo, es fácil. Lo primero que tienes que hacer es coger una sartén (te recomiendo si tienes que utilices una sartén de titanio ya que distribuye el calor de una manera mucho mas uniforme) y ponerla al fuego con una nuez generosa de mantequilla.

Mientras la nuez de mantequilla se derrite vas a pasar la chuleta por harina, quitando toda la que sobre y la pones en la sartén. Con unos cinco minutos por cada lado es suficiente, a fuego medio para no quemarla. Con esto consigues sellarla y que todos los jugos queden dentro.

Cuanto termines la dejas en un plato. No hace falta que la tapes porque luego va a ir de nuevo a la sartén, de modo que aunque se enfríe no pasa nada.

Ahora preparamos la salsa

En la misma sartén en la que hemos frito la chuleta vamos a hacer la salsa. Para ello ponemos otra nuez de mantequilla, esta vez más pequeña y la derretimos. A la mantequilla añadimos una cucharada de harina para dar cuerpo a la salsa y mezclamos.

A continuación rallamos un limón, ponemos las ralladuras en la sartén, ponemos el jugo del mismo y unas rodajas. Así aprovechamos todo el limón sin desperdiciar ni un gramo del mismo.

Lo último que ponemos es crème fraiche una nata fermentada. Si no la encuentras en tu supermercado, puedes sustituirla por nata de cocinar normal, que es más fácil de encontrar.

Antes de tapar la sartén añades pimienta negra al gusto y pones la chuleta de nuevo a la sartén, bajando el fuego al mínimo, dejándolo así unos quince minutos, tras los cuales la chuleta ya está hecha.

No tienes que comerte la chuleta sola

La chuleta está muy rica de esta manera, pero no tienes por qué comértela sola. Puedes preparar una ensalada, cocer unas verduras o incluso hacer una sopa de sémola. Venden unas sopas de sémola deshidratadas con verduras que está muy rica, sobre todo para las noches en las que hace frío, que combina muy bien con la chuleta de ternera con salsa de limón.

La receta sala igual de buena con chuletas de cerdo, más fáciles de encontrar y sobre todo mucho más económicas que las de ternera.