Solomillos con pimientos del piquillo

Solomillos con pimientos del piquillo

Me gustan las recetas sencillas y sabrosas. No me gustan las recetas muy elaboradas, pues los mejores sabores están en lo simple, en la cocina que se ha hecho toda la vida, una cocina al alcance de todo el mundo.

Por eso, me encantan lo solomillos, ya sea de ternera o de cerdo, ya que con ellos se pueden hacer recetas deliciosas, sabrosas, sencillas y económicas. Hoy vamos a usar un solomillo de ternera, pero podéis usar uno de cerdo, que será más económico.

Vamos a preparar la guarnición

Los solomillos están buenos sin nada, pero lo cierto es que quedan un poco “tristes” si no le ponemos la guarnición. La nuestra va a consistir en pimientos del piquillo enteros con ajos caramelizados, un manjar sano que se prepara en unos pocos minutos.

Para preparar la guarnición sacamos los pimientos del piquillo y los dejamos enteros. A continuación cogemos unos cuantos ajos, les quitamos la piel y los partimos por la mitad. Se pueden partir en láminas, pero entonces hay que estar más atentos para que no se nos quemen.

Ponemos un buen chorro de aceite de oliva en la sartén y lo calentamos. Cuando está caliente colocamos los ajos y los pimientos del piquillo. Para caramelizarlos no hay que hacer nada raro, ya que todo el proceso consiste en ponerles una o dos cucharadas de azúcar bien repartida por encima.

A continuación ponemos un poco de sal, una pizca de pimienta y un chorro de vinagre balsámico, que le va a dar un buen sabor a la guarnición, a la vez que impedirá que los ajos y los pimientos se quemen.

El vinagre se tiene que reducir, así que vigila para que cuando lo haga no se te queme la guarnición.

¿Cómo preparamos los solomillos?

Preparar los solomillos es lo más sencillo del mundo. Sólo hay que poner un poco de aceite en la sartén, calentarla y poner los solomillos a fuego medio durante unos minutos por las dos caras, para que se hagan de forma uniforme.

En cuanto al punto de los solomillos, como siempre va al gusto. Los puedes dejar rojos por dentro o más hechos, pero nunca los hagas mucho, pues de lo contrario se quedarán muy secos.

Al terminar de hacerlo lo emplatas todo y le añades un poco de sal gorda a los solomillos. Otra cosa que puedes añadir es un chorrito de aceite de oliva virgen extra, que realza el sabor, sobre todo el de los pimientos.

La receta no te va a llevar más de 15-20 minutos y te puede solucionar la comida o la cena con poco trabajo, que es de lo que se trata cuando cocinamos en casa para nosotros mismos.

Receta patrocinada por: Sartenes Woll