secreto iberico con salsa de ciruelas

Receta de secreto con salsa de ciruelas

El frío está a la vuelta de la esquina, por lo que ha llegado la hora de traeros recetas adecuadas para este tiempo, recetas que incluso tienen cierto ambiente navideño, pues tenemos la Navidad a la vuelta de la esquina y no tardaremos en ver las primeras decoraciones en los centros comerciales.

Por eso, he decidido traeros una receta que llevo preparando en Navidad varios años ya y que tiene mucho éxito: el secreto de cerdo con salsa de ciruelas,  una salsa dulce que le da otro “punto” a este corte de carne tan sabroso.

Preparamos la salsa, que es lo más laborioso.

Lo más laborioso de esta receta es la salsa, pero es muy sencilla de hacer. Empezamos con las ciruelas, comprando una tarrina de ciruelas pasas si hueso. Si no las encuentras sim hueso las compras con hueso y se lo retiras.

Cogemos un buen puñado, hay que ser generoso con las ciruelas, las metemos en un vaso y las cubrimos de brandy, del más barato que tengamos por casa, ya que no hace falta que sea bueno.

Las ciruelas las vamos a dejar en remojo desde la noche antes a poder ser, aunque con unas seis horas es más que suficiente.

Apartadas y maceradas las ciruelas cogemos una sartén le ponemos un poco de aceite y a continuación un buen chorro de aceite. Picamos cebolla, una buena cantidad, sed generosos, y la vamos rehogando.

TIP: os recomendamos utilizar sartenes de titanio ya que distribuyen el calor de manera mas uniforme y evitan que la comida se pegue a la misma.

A la sartén le ponemos también uno o dos ajos enteros y laurel, acompañado de nuez moscada. Damos unas vueltas y le ponemos un buen chorro de vino tinto, para darle color y sabor, además de un poco de harina y las ciruelas.

La harina es para que la mezcla espese un poco para poderla dejar a nuestro gusto, cuando terminemos, que será cuando en la sartén tengamos una mezcla en la que no podamos distinguir los ingredientes.

Entonces apagamos la sartén, retiramos el laurel y el ajo y lo batimos todo, con cuidado de no quemarnos. Si la salsa está espesa la podemos rebajar con nata o con leche, hasta dejarla a nuestro gusto.

Hacemos los secretos

Cocinar los secretos no es complicado. Sólo hay que calentar la plancha o la sartén y sin poner aceite (los secretos van a soltar su propia grasa) los vamos cocinando por ambos lados.

Un truco es hacerle cortes con un cuchillo, de manera que se cocinan mejor por dentro. En el caso de que los secretos sean gruesos por un lado y delgados por otro, lo mejor es cortarlos y separar ambas mitades, para cocinarlas por separado y no dejar un lado crudo mientras que el otro lo quemamos.

Cuando los secretos están hechos los sacamos, les ponemos sal gorda por encima y dejamos la salsa en un lateral del plato, para que todo aquel que quiera la ponga por encima del secreto.