Leche merengada

Leche merengada casera

En el verano la leche merengada es una de las bebidas que más nos apetecen. La solemos comprar ya preparada, tanto en heladerías como en supermercados, pero la podemos hacer nosotros en casa, a nuestro gusto y sin ingredientes raros.

Es una bebida sana y refrescante que es muy sencilla de preparar, así que vamos a ver cómo se hace.

Preparamos la leche

Lo primero es preparar la leche. Nos hace falta un litro de leche entera. Es importante que sea entera, pues de lo contrario no saldrá bien la receta. Es cierto que la leche desnatada o semi es más sana, pero en esta ocasión hay que usar la leche con toda la grasa. No te asustes, pues en la pasteurización la pierde casi toda.

La cantidad que tenemos que poner es un brick entero, un litro de leche que colocamos en un cazo. En el mismo cazo ponemos la cáscara de un limón, sin la parte blanca y un palito o dos de canela, que puedes comprar en cualquier supermercado.

Pones la leche a fuego fuerte y dejas que hierva un poco. Cuando hierva la quitas del fuego, la tapas y la dejas una media hora para que se enfríe antes de meterla en el frigorífico, en donde tendrá que estar unas cuatro horas.

La colamos y añadimos claras de huevo montadas

Cuando pasen esas cuatro horas hay que sacar la leche del frigorífico para colarla. Así le quitamos los pequeños trozos de canela o cáscara de limón. Una vez colada la reservamos.

A continuación separamos dos claras de huevo se sus yemas, es muy sencillo, y las montamos a punto de nieve. Se puede hacer a mano, pero te aconsejo que lo hagas con la batidora, con el accesorio de las varillas que se usa justo para montar claras de huevo.

Cuando las tengas montadas las mezclas con la leche y das vueltas hasta que la mezcla sea bien homogénea.

De nuevo la metemos un par de horas en la nevera y ya la podemos consumir, siempre bien fresca. Antes de consumirla removerla bien, pues las claras tienden a separarse de la leche.

Una idea para servirla

Para servirla la podemos poner en un vaso y beberla sin más, pero una buena idea es ponerla en el vaso con un poco de piel de limón dentro o en un lateral.

También le va muy bien un poco de canela en polvo, que podemos comprar por un precio ridículo, y el toque final se lo podemos poner con un barquillo dentro del vaso.

Esta es una forma de presentar nuestra leche merengada más profesional, que dejará con la boca abierta a todos aquellos que tengan la suerte de probar esta leche merengada casera, sana  y natural.