Lacón a la Gallega

Lacón a la gallega

El lacón a la gallega es uno de los mejores aperitivos que puedes preparar, ya que es tan sencillo que hasta un niño podría prepararlo. Además de como aperitivo te puede servir como comida rápida, pero sana, o incluso para cenar un día en el que no tengas ganas de cocinar, pero no quieras comer nada precocinado.

Empezamos cociendo las patatas

El plato comienza cogiendo dos o tres patatas, la cantidad depende de las personas que vayan a comer a razón de una patata o patata y media por persona, lavándolas bajo el chorro del agua y poniéndolas en un cazo.

Las cubrimos con agua y las dejamos cocer al menos media hora. Tardan esa media hora y más dependiendo del tamaño de las patatas, pues hay que tener en cuenta que se cuecen enteras, con la piel.

Pasada la media hora hay que comprobar si están hechas. Para ello cogemos un cuchillo y lo hincamos en la patata. Si el cuchillo entra sin resistencia es que la patata está cocida y si hay que hacer fuerza hay que dejar pasar unos minutos más.

Cuando ya están cocidas las quitamos del fuego y las dejamos enfriar, poniéndolas bajo el chorro del agua fría durante un minuto. Es importante que se enfríen ya que si las intentamos pelar recién sacadas nos vamos a quemar.

Además de pelarlas hay que cortarlas en rodajas gruesas, algo que es más difícil si están muy calientes, pues las patatas muy calientes tienen a desmigajarse.

Le llega el turno al lacón

Preparar el lacón es aún más sencillo que cocer las patatas. El lacón lo podemos encontrar en cualquier gran superficie ya cortado, en bandejas. De esta manera, sólo hay que abrir una bandeja y ponerlo en un plato, bien repartido.

El plato lo metemos al microondas un par de minutos, no para cocinar el lacón sino con el objetivo de que se caliente y suelte los jugos, lo que le da un mejor sabor.

Terminamos el lacón a la gallega

Llegados hasta aquí lo más complicado ya está hecho. Ahora sólo queda coger las patatas cocidas y cortadas en el fondo del plato. En la parte de arriba ponemos el lacón, con cuidado de no quemarnos.

Lo último es poner sal por encima, mejor sal gorda, un poco de aceite de oliva virgen extra y pimentón. El pimentón puede ser dulce o picante y se espolvorea mejor si viene en un bote para las especias.

Para finalizar, te animo a que pruebes el plato, puesto que está buenísimo y como ves no hay que saber nada de cocina para hacerlo. Estoy seguro de que si lo pruebas una vez se convertirá en uno de tus aperitivos favoritos, sobre todo si consigues unas buenas patatas gallegas.