alioli verde

Alioli verde y alioli rojo

El alioli es una de las salsas más famosas de España, sobre todo a la hora de acompañar a unas buenas patatas, aunque se puede consumir sola, con pan o acompañando a carnes y pescados, pues lo cierto es que está buenísima.

En esta ocasión te voy a enseñar a hacer alioli verde y alioli rojo, sin usar colorantes artificiales, sólo con productos naturales que podemos encontrar en la despensa.

¿Cómo hacemos el alioli?

Para no repetir la manera en la que hacemos el alioli, primero te explico cómo se hace un alioli normal.

Hacerlo es lo más sencillo del mundo y sólo toma un par de minutos. Empezamos cogiendo el vaso de la batidora en el cual ponemos un poco de sal y uno o dos ajos, dependiendo de lo fuerte que nos guste la salsa.

A continuación añadimos un huevo, con la clara incluida, un chorro de limón o de vinagre para matar las bacterias y unos 350 ml de aceite, que ponemos de una vez. Para que sea más suave te recomiendo usar mitad y mitad de aceite de girasol y de aceite de oliva.

Si quieres usar aceite de oliva procura que no sea virgen extra, pues suele darle un sabor amargo al alioli, un sabor que no le conviene nada y que puede hacer que lo tengamos que tirar.

Lo siguiente es poner la batidora en el fondo, a máxima potencia e ir subiendo poco a poco. Conforme veamos que la mezcla “cuaja”, vamos subiendo la batidora hasta que se haga bien la salsa.

En el caso de que cuando terminemos nos demos cuenta de que nos hemos quedado cortos no hace falta repetir el proceso, sino ir añadiendo pequeñas cantidades de aceite a la mezcla e ir batiendo hasta que tengamos la cantidad que queremos.

¿Cómo le damos el color rojo y el color verde?

Para darle color vamos a usar ingredientes naturales. Si queremos alioli verde le vamos a poner perejil, el fresco da mejor color, mientras que si queremos alioli rojo le vamos a poner pimentón dulce.

Las cantidades las medimos a ojo. En el caso de perejil podemos poner el que queramos, cuanto más pongamos más verde quedará, y en el caso del pimentón no deberíamos poner más de dos cucharadas de postre, para que el sabor del pimentón no pase a la salsa.

¿Cuándo ponemos los colorantes?

Es muy importante poner el pimentón o el perejil junto al aceite, antes de emulsionar. De ese modo la salsa toma bien el color, pues todo se mezcla desde el principio. Se puede poner una vez que el alioli esté emulsionado, pero entonces la salsa ya no toma el color igual, pues los ingredientes no se mezclan desde el principio.

Receta de alioli sin huevo

Hemos visto cómo hacer alioli de colores, usando ingredientes naturales, así que ahora le llega el turno al alioli sin huevo.

Hay varios motivos para hacer esta salsa sin huevo. Por ejemplo, podemos decir que es una salsa más ligera, menos calórica. Otro motivo puede ser evitar el huevo, sobre todo en verano porque hay peligro de contraer la temible salmonela, o para que una persona que tiene colesterol pueda disfrutar de un alioli sin pensar en sus arterias.

De todas maneras,  no tienes que tener ningún problema para disfrutar de esta salsa, ya que también la puedes hacer por el simple hecho de probar cosas nuevas, por experimentar y disfrutar en la cocina, además de por variar tu dieta.

Por último, otro motivo para hacer alioli sin huevo es presumir ante tus invitados, el motivo que quizá sea el más poderoso de todos.

¿Cómo hacemos el alioli sin huevo?

Para hacer el alioli sin huevo vamos a cambiar éste por leche. Parece mentira, pero la verdad es que el alioli se hace sin huevo, puesto que yo lo he hecho en algunas ocasiones por probar algo nuevo.

Siguiendo con la leche, es muy importante que esté a temperatura ambiente, pues si no lo está es casi imposible que emulsione con el aceite. De este modo, lo primero que tienes que hacer es preparar alrededor de 60 ml de leche, que puedes medir en el mismo vaso de la batidora o con una jarra medidora.

El siguiente ingrediente que te hace falta es el aceite. Como en el caso del alioli, es mejor el de girasol o uno de oliva muy suave, lo que excluye al aceite de oliva virgen extra, que tiene un sabor demasiado potente. De aceite, pondremos unos 150 ml.

Ya sólo quedan dos ingredientes, que son un diente de ajo y un poco de sal. Con estas cantidades es mejor poner sólo un diente, o medio si el ajo es grande, pues si ponemos dos no nos lo podremos comer.

Con todos los ingredientes en el vaso de la batidora de brazo, ya sólo nos queda batir bien, colocando la batidora en el fondo y subiendo conforme emulsione la mezcla, como pasa con el alioli.

Las cantidades de aceite y leche son escasas, pero si ponemos más la mezcla no sale. Lo que sí podemos hacer, si necesitamos más, es ir añadiendo aceite poco a poco, e ir batiendo para hacer un poco más, pero sin pasarnos.

Si necesitamos mucho más alioli sin huevo, lo mejor es que repitamos todo el proceso de nuevo, pues así no se nos cortará, algo que da mucha rabia.

Por último, deciros que si el alioli os queda muy espeso, lo podéis dejar más líquido añadiendo un poco de leche, en cantidades muy pequeñas, pues de lo contrario se cortará y lo tendréis que tirar.